¿Invertir en Momentum? Análisis del ETF que persigue a los ganadores del mercado
¿Invertir en Momentum es mejor que en el MSCI World? Analizamos los ETFs de factor Momentum, su rentabilidad, riesgos y por qué combinarlos con Value es la estrategia ganadora.
Si llevas tiempo invirtiendo, seguro que has escuchado la famosa frase: “la tendencia es tu amiga”. En el mundo de la gestión pasiva, esto se traduce en el factor Momentum.
Hoy te voy a diseccionar un ETF de réplica física que sigue esta estrategia. El Xtrackers MSCI World Momentum UCITS ETF 1C - ISIN: IE00BL25JP72. Y daré respuesta a algunas preguntas que pueden surgirte. ¿Es mejor que tu querido MSCI World? ¿Qué pasa cuando el mercado se da la vuelta? Vamos a verlo sin rodeos.
¿Qué hay bajo el capó de este ETF?
Lo primero que salta a la vista al comparar un ETF Momentum con un MSCI World estándar es la composición. Mientras que el MSCI World es una apuesta por “el mercado” (ponderado por capitalización), el ETF Momentum es un filtro: busca empresas que han mostrado un impulso de precio claro en los últimos 6 a 12 meses.
1. Composición y concentración
Aquí verás la primera gran diferencia:
Geografía: Verás que la exposición a EE. UU. varía respecto al MSCI World. Esto no es un error; es que el “momento” actual puede estar fuera de Wall Street.
Concentración: Menos es más. Un Momentum suele tener unas 350-400 empresas frente a las más de 1.500 del MSCI World. Es una cartera más concentrada en los sectores que lideran el mercado y puede ser algo más volátil. En este caso, se trata de un ETF de réplica física. lo que quiere decir que compra las acciones de verdad.
2. Costes y rebalanceo: La cocina del ETF
Estos ETFs no son “comprar y olvidar”. Para capturar el impulso, el fondo debe realizar rebalanceos periódicos (habitualmente semestrales). En este caso, trimestrales.
Costes: Al ser gestión pasiva, sus gastos de gestión (TER) son bajos, 0,25%. Poco más que un fondo indexado habitual. Pero ten en cuenta que la alta rotación interna genera costes de transacción que, aunque están incluidos en el precio del ETF, pueden reducir ligeramente la rentabilidad final. El volumen gestionado de este ETF ya supera los 2,000 millones de euros.
¿Supera al MSCI World? Rentabilidad, Volatilidad y Sharpe
El secreto inconfesable es que la inversión en índices como el MSCI World, es en realidad, simplemente una estrategia de momentum. Lo que ocurre es que no existe una estrategia de gestión de riesgos para lidiar con los valores perdedores. Se les permite seguir lastrando el índice de referencia hasta que finalmente son excluidos de este (casi el 50% de los componentes de los índices se renueva a lo largo del tiempo). En la inversión basada en momentum, también se busca tener esos mismos valores ganadores, pero evitando activamente con reglas de selección los perdedores. Por eso el momentum, le saca cierta ventaja al MSCI.
El análisis histórico, nos muestra que el MSCI World momentum ha batido al MSCI World, en 3,40% de rentabilidad anualizada desde 1995 y además lo ha hecho, con un ratio Sharpe (rentabilidad ajustada por riesgo), sensiblemente mejor.
Si miramos los datos desde 2014, el Momentum suele presentar un Ratio de Sharpe superior. ¿Qué significa esto? Que, aunque su volatilidad es un poco más alta que la del índice general (es más nervioso), la rentabilidad extra suele compensar el riesgo.
En el caso de este ETF de DWS, que se lanzó en septiembre de 2014, acumula una rentabilidad anualizada desde lanzamiento de 13,16% y del 15,60% en los últimos 10 años. Nada mal. Como puedes comprobar.

Sin embargo, ojo: el Momentum no es un sustituto de tu cartera base. No se trata de cambiar tu MSCI World por un Momentum, sino de usar este último como un “tilt” o inclinación de tu cartera (un 10-20%) para potenciar el rendimiento.
¿Dónde puedes invertir?
Si quieres empezar, necesitas un broker que te dé acceso a ETFs europeos (UCITS). Plataformas como MyInvestor son ideales por su facilidad y bajas comisiones. Otras opciones como Scalable Capital, N26 o Trade Republic también ofrecen acceso a estos productos desde 1€ o 0,90€ y sin comisiones de custodia. Recuerda que no es necesario complicarse con bancos tradicionales que cobran comisiones de custodia abusivas. Nunca te van a ofrecer estas alternativas de inversión, porque prácticamente no ganan dinero con ello y canibaliza el resto de su oferta (con comisiones mucho más altas).
El gran peligro: ¿Qué pasa en una caída?
Aquí llega la parte seria. El factor Momentum funciona de maravilla en mercados alcistas, pero sufre en los llamados “Momentum Crashes” (caídas súbitas).
Cuando el mercado cambia de tendencia de forma violenta, las acciones que antes eran “ganadoras” suelen caer con más fuerza. Aquí es donde entra en juego la famosa publicación académica “Value and Momentum Everywhere” (Asness, Moskowitz y Pedersen).
La estrategia ganadora: La cobertura con un ETF Value
Los autores de Value and Momentum Everywhere demostraron que el secreto no está en elegir uno, sino en combinar ambos.
¿Por qué un ETF Value? El factor Value compra empresas “baratas” que el mercado ha ignorado.
Correlación negativa: Cuando el Momentum cae, el Value suele actuar como contrapeso porque sus valoraciones ya son bajas y tienen un suelo más sólido.
Al combinar un ETF Momentum con uno Value, estás creando una estrategia de “All-Weather” factorial. Estás reduciendo la volatilidad total de tu cartera y durmiendo mucho más tranquilo, sabiendo que, pase lo que pase, tienes un pie en las empresas líderes (Momentum) y otro en las infravaloradas (Value).
Conclusión: ¿Tiene sentido para ti?
Invertir en Momentum es como darle un poco de “gasolina extra” a tu cartera, pero no es una estrategia para novatos que se asustan ante las correcciones.
Una de las pegas del factor momentum, es que selecciona empresas con valoraciones que suelen ser exigentes.
Punto a favor: Estás delegando la decisión geográfica al algoritmo del índice, lo que te permite capturar tendencias globales que un MSCI World ignoraría al limitarse solo a los pesos por capitalización. Te puede mantener una anodina y lateral Telefónica en cartera ad aeternum, simplemente porque tiene cierto peso en el índice. Eso con momentum no pasa. Este tipo de acciones las descarta.
Punto a vigilar: No utilices este ETF como tu única inversión global. Es un complemento excelente (se recomienda habitualmente un 10-20% de la cartera) precisamente porque su comportamiento es distinto al del índice de mercado general, lo que ayuda a suavizar el riesgo total cuando ambos se combinan.
El riesgo de reversión: El momentum funciona muy bien en mercados con tendencias alcistas claras, pero es vulnerable a cambios repentinos de dirección. Si el mercado da un giro brusco, esas empresas que el ETF seleccionó por su buen rendimiento reciente podrían caer con más fuerza que la media del MSCI World.
Mi consejo: combínalo. Si mantienes tu base en un MSCI World y añades una dosis de Momentum y otra de Value, estarás construyendo una cartera con una eficiencia técnica que muy pocos inversores minoristas alcanzan. Siempre será mucho mejor esto, que elegir cualquier acción suelta al azar o porque te parece que pueda subir.
Descargo de responsabilidad: Esta es una opinión basada en análisis financiero. Recuerda que rentabilidades pasadas no garantizan rendimientos futuros. Consulta siempre con tu asesor financiero antes de tomar decisiones.
Nota: Este análisis se basa en principios de inversión factorial validados por la literatura académica como “Value and Momentum Everywhere”.
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Y si mezclas un momentum y un value no se acabará pareciendo mucho a un msci world normal?